Instalación de aerotermia con radiadores: guía práctica

Requisitos para una instalación de aerotermia con radiadores una buena opción y totalmente viable

Índice de contenidos

La instalación aerotermia radiadores es una opción totalmente viable, pero su éxito no depende solo de “poner la máquina”: depende de si tu vivienda puede calentarse con temperaturas de agua más bajas que las de una caldera tradicional, y de cómo se ajuste la regulación para que el sistema trabaje estable, sin picos ni consumos innecesarios. En esta guía vas a ver qué revisar antes, qué decisiones marcan la diferencia y cómo evitar los fallos típicos cuando se adapta una instalación con radiadores.

Requisitos para una instalación de aerotermia con radiadores que funcione bien

1) Confirmar compatibilidad real (no “a ojo”)

Antes de instalar, hay dos preguntas clave:

  • ¿Cuánta potencia necesita tu vivienda en invierno? (aunque sea un cálculo sencillo por estancias).
  • ¿Pueden tus radiadores entregar esa potencia sin exigir temperaturas de agua demasiado altas?

Si para estar confortable necesitas ir siempre “muy alto” de temperatura de impulsión, la aerotermia puede funcionar, pero perderás eficiencia y el consumo subirá. Si, en cambio, puedes calentar con una temperatura más contenida, el rendimiento anual mejora muchísimo.

2) Revisar si los radiadores se quedan, se amplían o se cambian

En muchas viviendas, los radiadores existentes pueden mantenerse, pero conviene comprobar:

  • Tamaño/superficie emisora por estancia (radiadores pequeños en estancias grandes suelen ser el punto débil).
  • Distribución y equilibrio: que no haya radiadores “sobrados” y otros “justos”.
  • Uso real: si hay habitaciones que siempre están frías, ahí suele faltar emisión o sobrar pérdida térmica.
Opciones típicas si falta emisión
  • Aumentar elementos o cambiar radiadores por otros de mayor potencia.
  • Pasar a emisores más adecuados a baja temperatura si el objetivo es maximizar eficiencia.
  • En casos concretos, plantear apoyo puntual o estrategias de control (mejor esto que subir impulsión de todo el sistema).

3) Estado del circuito: limpieza, lodos y tratamiento del agua

En sustituciones (pasar de caldera a aerotermia) esto es crítico:

  • Si la instalación tiene años, suele haber lodos y suciedad.
  • Una aerotermia es más sensible a intercambiadores, válvulas y caudales estables.
Lo recomendable
  • Limpieza del circuito antes de conectar el equipo.
  • Purgado correcto y verificación de presiones.
  • Tratamiento del agua según necesidades de la instalación.

Esto evita averías, ruidos, caídas de rendimiento y problemas de caudal.

4) Hidráulica y control: donde se gana (o se pierde) el rendimiento

Para que el sistema vaya fino, estas piezas suelen ser determinantes:

  • Sonda exterior + curva climática: el sistema ajusta la temperatura del agua según la temperatura exterior, evitando sobrecalentar y reduciendo consumo.
  • Válvulas termostáticas (si están bien usadas) ayudan a estabilizar y repartir.
  • Equilibrado hidráulico: que el caudal llegue como debe a cada radiador.
  • Estabilidad de caudal y volumen de agua: según el caso, puede ser necesario “ordenar” el circuito para que el equipo trabaje sin ciclos cortos.
Pista rápida

Si una instalación de aerotermia está siempre arrancando y parando cada poco, normalmente hay un problema de ajuste, caudal, control o demanda mal gestionada.

5) Requisitos eléctricos y ubicación (para evitar sorpresas)

  • Alimentación eléctrica y protecciones: revisar potencia disponible, línea y protecciones adecuadas.
  • Ubicación de la unidad exterior: sitio ventilado, accesible para mantenimiento y con una salida de condensados bien resuelta.
  • Accesibilidad: lo agradecerás el día que toque revisión o intervención.

6) Paso a paso de una instalación “real” (resumen práctico)

  1. Diagnóstico: pérdidas térmicas + revisión de radiadores + objetivo de temperatura de trabajo.
  2. Diseño: esquema hidráulico y control (curva climática, termostatos, zonas).
  3. Adaptaciones: emisores, válvulas, equilibrado previo si hace falta.
  4. Montaje y conexiones: hidráulica + electricidad + evacuación de condensados.
  5. Limpieza, llenado, purgado y tratamiento del agua.
  6. Puesta en marcha: caudales, parámetros, seguridad, curva climática.
  7. Ajuste fino tras 1–2 semanas de uso real (esto marca la diferencia).
Checklist rápida antes de darla por “terminada”
  • Calienta todas las estancias sin obligarte a subir impulsión “a lo bruto”.
  • No hay ciclos cortos continuos.
  • Radiadores equilibrados (temperaturas coherentes entre estancias).
  • Curva climática activa y ajustada.
  • Consumo estable y confort constante.

Rendimiento de la aerotermia con radiadores: qué puedes esperar de verdad

El rendimiento depende de cómo trabajes el sistema en el día a día. Con radiadores, lo que más manda es la temperatura de impulsión: cuanto más alta, menos eficiente será la bomba de calor.

Lo que mejora el rendimiento (y baja el consumo)

  • Trabajar con la impulsión más baja posible manteniendo confort.
  • Curva climática bien ajustada: menos picos y menos sobretemperaturas.
  • Funcionamiento estable (mejor una demanda continua y moderada que “arranques fuertes”).
  • Radiadores suficientes para no depender de temperaturas altas.
  • Aislamiento y control de infiltraciones: una vivienda que pierde mucho calor obliga a exigir más al sistema.

Señales de que va bien

  • Confort constante sin “dientes de sierra”.
  • La casa no se enfría rápido al apagar.
  • No necesitas compensar con impulsiones altas en cuanto bajan un poco las temperaturas.
  • El sistema trabaja más tiempo, pero de forma más suave y eficiente (esto suele ser buena señal).

Errores típicos que arruinan el rendimiento

  • Instalar sin revisar radiadores y “arreglarlo” subiendo impulsión.
  • No activar/ajustar curva climática (o usar un control demasiado básico).
  • No limpiar circuito en reformas.
  • No equilibrar radiadores.
  • Intentar calentar rápido como con caldera: la aerotermia suele rendir mejor con estrategia estable.

Coste de la instalación de aerotermia con radiadores: de qué depende

El coste varía muchísimo, porque no estás pagando solo el equipo: estás pagando adaptación. Para entender presupuestos, sepáralo en bloques:

  • Equipo + instalación básica + puesta en marcha.
  • Adaptaciones hidráulicas (válvulas, bombas, control, ajustes para estabilidad del circuito).
  • Emisores: mantener, ampliar o sustituir radiadores (a veces es la partida que lo cambia todo).
  • Electricidad: línea, protecciones, ajustes de potencia si fuese necesario.
  • Limpieza y acondicionamiento del circuito en reformas.
  • ACS si también lo incluyes (acumulación y accesorios).
Consejo para comparar presupuestos de forma inteligente

Pide que te indiquen con qué temperatura de trabajo plantean el diseño para garantizar confort. Si no aparece ese criterio, es difícil saber si te están proponiendo algo eficiente o algo que funcionará “a base de temperatura”.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia con radiadores

Si te ha gustado compártelo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *