La instalación de climatización por conductos es una de las soluciones más “limpias” a nivel visual y más completas para refrigerar y calefactar una vivienda o un local: el equipo queda oculto en un falso techo y el aire se distribuye por una red de conductos hacia distintas estancias. Pero precisamente porque casi todo queda escondido, también es un sistema donde los detalles de diseño y montaje (retorno, sellado, aislamiento, caudales, drenaje de condensados y puesta en marcha) separan una instalación excelente de una fuente constante de ruido, corrientes, habitaciones que no llegan y consumos más altos de lo esperado.
Qué es la climatización por conductos y cómo funciona
Un sistema por conductos suele estar formado por una unidad interior oculta (en falso techo) conectada a una unidad exterior, y una red de distribución de aire compuesta por:
- Impulsión: conductos que llevan el aire tratado a rejillas o difusores en cada estancia
- Retorno: el aire vuelve desde la vivienda hasta la unidad interior para recircular y seguir tratándose
- Control: termostato, sondas y, si se instala, zonificación
- Drenaje de condensados: evacúa el agua que se genera al enfriar y deshumidificar el aire
La idea base es sencilla: el equipo acondiciona el aire (frío/calor) y lo reparte. Lo importante es entender que en conductos la instalación no “va solo de potencia”, sino de caudal y reparto:
- Si una estancia recibe poco caudal, no llega a temperatura (aunque el equipo sea “grande”)
- Si el retorno está mal resuelto, el sistema pierde caudal real, aparece ruido y el reparto se desequilibra
- Si hay fugas, el falso techo se “climatiza” y el usuario lo paga sin notarlo… hasta que nota el consumo o aparecen humedades
Climatización no es lo mismo que ventilación
Un equipo por conductos suele recircular aire interior y tratarlo térmicamente. La ventilación higiénica (aporte de aire exterior/renovación) es un tema aparte o complementario, y debe resolverse con el sistema adecuado si el proyecto lo exige.
Por qué el “resultado profesional” se nota tanto
Cuando está bien hecho, la sensación es muy buena: temperatura homogénea, poco ruido, estética limpia. Cuando está regular, suele aparecer un patrón clásico:
- Salón muy frío y dormitorios flojos
- Ruido de aire en rejillas
- Corrientes molestas
- Olor o problemas en desagüe/condensados
- Y, al final, el usuario sube consigna para compensar
La mayoría de estos problemas se evitan con diseño y puesta en marcha bien planteados.
Tipos de climatización por conductos
Aunque por fuera parezcan similares, hay decisiones internas que cambian mucho el comportamiento.
Retorno por conducto vs retorno por plenum
Retorno por conducto
El aire vuelve por un conducto dedicado hasta la unidad interior. Es más “controlable”: normalmente ofrece un comportamiento más estable, menos sorpresas y facilita el equilibrio del sistema.
Retorno por plenum (cámara de falso techo)
El aire regresa a través del espacio del falso techo, sin conducto dedicado. Puede ser viable cuando la obra limita alturas o recorridos, pero exige mucha atención a:
- Compartimentación del falso techo
- Sellados
- Registros
- Y caminos “parásitos” por donde el aire se cuela
Si el plenum está lleno de huecos, pasos y fugas, el retorno se vuelve impredecible. Esto se traduce en pérdidas de rendimiento, ruido o desequilibrios entre estancias.
Tipo de conducto
A nivel residencial, se ven principalmente estas soluciones:
- Conducto rígido (chapa + aislamiento): robusto y muy estable geométricamente. Bien ejecutado, es excelente, aunque suele requerir más espacio y mano de obra más precisa
- Conducto de panel preaislado: común en vivienda por rapidez y buen rendimiento si el sellado y montaje están bien hechos
- Conducto flexible: útil para remates y conexiones cortas a terminales. El problema es cuando se usa como “red principal” o se instala estrangulado, aplastado o con curvas cerradas: aumenta pérdidas de carga, ruido y reduce caudal real
El flexible es un remate, no una autopista.
Distribución: troncal con derivaciones vs reparto más equilibrado
Según la vivienda y el falso techo disponible, la red se puede plantear:
- Con un tronco principal y derivaciones
- Cajas de distribución
- O con reparto más “radial”
No hay una única forma perfecta. Lo que sí es universal es el objetivo: reparto equilibrado con pérdidas de carga razonables. Cuando la red se diseña “como caiga”, el aire se va por el camino fácil y empiezan las quejas.
Difusores y rejillas: estética, confort y acústica
La selección y ubicación de terminales determina:
- Corrientes (si el chorro pega en zona de sofá/cama)
- Mezcla del aire
- Ruido percibido
- Sensación de confort
En estancias grandes, repartir en más de un punto suele dar mejores resultados (mejor mezcla, menor velocidad y menos ruido).
Con zonificación vs sin zonificación
La zonificación (control por zonas con compuertas motorizadas) puede mejorar mucho el confort y el consumo, pero con una condición: debe respetar caudales mínimos y la estabilidad del sistema.
- Bien planteada: climatizas solo lo que usas y el confort sube
- Mal planteada: cierres excesivos, caudal insuficiente, ruido, comportamiento inestable
En instalaciones profesionales, la zonificación se diseña desde el principio, no se “añade” sin más.
Instalación de climatización por conductos
La instalación profesional no es solo “montar un equipo”; es un proceso con fases claras, donde cada una evita problemas típicos.
1) Dimensionado real: potencia, caudal y presión
Potencia térmica
Depende de la carga del espacio: orientación, huecos acristalados, aislamiento, uso, ocupación y hábitos. Un equipo sobredimensionado puede dar ciclos cortos y peor control de humedad. Uno infradimensionado trabajará siempre a tope y no estabilizará.
Caudal de aire total y por estancia
El sistema necesita mover aire. Cada estancia requiere un caudal objetivo para que el intercambio sea eficaz y la sensación sea homogénea. Aquí se decide la base del reparto.
Pérdidas de carga y presión disponible
El aire encuentra resistencia al pasar por conductos, codos, reducciones, derivaciones y terminales. Si la red se diseña con demasiada resistencia, el ventilador se forzará, subirá el ruido y caerá el caudal real, sobre todo en estancias alejadas.
Cuando se estrecha demasiado una sección, aumenta la velocidad del aire y con ella el ruido. Por eso el dimensionado y el trazado no son un capricho: son el “silencio” del sistema.
2) Elección de ubicación de la unidad interior
Una buena ubicación simplifica todo lo demás:
- Acceso real a filtros y componentes (registro bien pensado)
- Recorrido lógico de conductos
- Drenaje de condensados factible (pendiente real o solución técnica mantenible)
- Evitar situar la unidad en zonas donde el ruido estructural pueda transmitirse a dormitorios
Si no hay un lugar “decente”, se puede montar… pero luego el mantenimiento se vuelve un problema.
3) Diseño del trazado de conductos
Un trazado profesional busca tres cosas: simplicidad, equilibrio y bajas pérdidas.
- Recorridos razonables (sin “vueltas” innecesarias)
- Evitar estrangulamientos (pasos mínimos que luego se convierten en silbidos)
- Limitar flexible a lo imprescindible
- Y prever regulación para equilibrar
La red debe ser equilibrable. Si no, el aire se reparte solo y casi siempre se reparte mal.
4) Retorno: diseño y ubicación
El retorno se diseña con el mismo cariño que la impulsión.
- Retorno suficiente para el caudal del equipo
- Ubicación que favorezca circulación natural del aire por la vivienda
- Evitar retornos que “corten” el movimiento (aire que vuelve antes de recorrer estancias)
- Y asegurar que el retorno no genere molestias (succión perceptible o ruido en rejilla)
Si es retorno por plenum, el falso techo debe comportarse como parte del sistema: sellados, compartimentación, evitar fugas y atajos.
5) Difusión en estancias: confort sin corrientes
Aquí el objetivo es que el aire se mezcle y no moleste.
- Se eligen terminales acordes al caudal
- Se cuida la orientación del chorro
- Se reparte en estancias grandes
- Se evita “apuntar” a zonas de estancia prolongada (sofá, cama, escritorio)
6) Sellado e aislamiento: lo invisible que lo cambia todo
En conductos, las fugas no son un matiz: son un problema de rendimiento y control.
- Una fuga puede “climatizar” el falso techo
- Puede alterar presiones y reparto
- Puede aumentar ruido y riesgo de condensaciones
El aislamiento, además, no es solo eficiencia: en frío evita puntos donde la humedad condense y aparezcan manchas o goteos. Una ejecución cuidadosa en uniones, cajas y tramos críticos es lo que evita patologías.
7) Condensados: drenaje, sifón y mantenimiento
En frío, el equipo deshumidifica y genera agua. Ese agua debe salir siempre.
- Pendiente correcta si es drenaje por gravedad
- Sifón cuando el diseño de la bandeja lo requiere para evacuar correctamente y evitar olores
- Salida a un punto adecuado
- Acceso a la zona para mantenimiento
Este es un detalle clásico de fallos: cuando el drenaje no está bien planteado, el problema aparece “de repente”, normalmente en el momento menos oportuno. En una puesta en marcha profesional, se comprueba el drenaje en funcionamiento real.
8) Zonificación (si aplica): diseño de mínimos
Si se instala zonificación, conviene abordarla con mentalidad de sistema, no de accesorio:
- Definir zonas lógicas (día/noche o plantas)
- Asegurar caudal mínimo para el equipo en cualquier combinación de zonas
- Ajustar compuertas y control para evitar ruido cuando se cierran zonas
- Dejar el sistema calibrado tras puesta en marcha
La zonificación se trabaja con proporcionalidad y aire mínimo cuando corresponde, precisamente para no ahogar el sistema.
9) Puesta en marcha y equilibrado: el cierre profesional
Una instalación no está terminada cuando “enciende”. Una puesta en marcha profesional incluye:
- Verificación de drenaje en funcionamiento real
- Revisión de accesos a filtros
- Ajuste de ventilador (no ir siempre alto si no hace falta)
- Equilibrado de caudales por estancia (o por zona)
- Revisión de ruidos (silbidos en rejillas suelen ser síntoma de velocidad/pérdida de carga)
- Explicación clara al usuario del uso correcto (modos, consignas y horarios)
La puesta en marcha y el mantenimiento no son un “extra”: forman parte de la calidad, la eficiencia y la seguridad del sistema.
10) Checklist breve para evaluar si “está bien instalada”
- Temperatura razonablemente homogénea entre estancias en uso normal
- Sin ruidos agudos en rejillas (silbidos) y sin “aspiración” molesta en retorno
- El equipo no necesita ir siempre al máximo para mantener la consigna
- No hay signos de condensación/humedad en falso techo
- Acceso real a filtros y elementos de mantenimiento
Coste de la instalación de climatización por conductos: de qué depende
El coste no es solo el equipo. En reforma, muchas veces la diferencia está en la “obra invisible”: conductos, falso techo, retorno, sellados, aislamiento, drenaje y mano de obra.
Factores que más mueven el presupuesto
- Número de estancias y puntos de impulsión/retorno
- Complejidad del trazado (altura disponible, distancias, cruces con otras instalaciones)
- Tipo de retorno (conducto dedicado vs plenum y su tratamiento)
- Zonificación (si se incluye, requiere instalación y ajuste)
- Calidad de ejecución (sellado, aislamiento, plenums, registros)
- Obra civil y remates (en reforma: abrir, cerrar, pintar, registros)
Cómo comparar presupuestos con criterio
- Pide desglose por partidas (equipo, red, terminales, retorno, drenaje, obra, puesta en marcha)
- Confirma si incluyen equilibrado y ajuste
- Verifica accesos de mantenimiento (un presupuesto “barato” sin registros suele salir caro después)
Preguntas frecuentes sobre instalación de climatización por conductos
El retorno por conducto suele ser más estable y controlable. El retorno por plenum puede funcionar, pero exige un falso techo bien compartimentado y sellado para evitar fugas, ruido y desequilibrios.
Por exceso de velocidad del aire, secciones pequeñas, pérdidas de carga altas, retorno insuficiente, conducto flexible mal instalado o terminales mal elegidos.
Sí, pero debe diseñarse para respetar caudales mínimos y ajustarse correctamente. Si se cierran zonas sin control, pueden aparecer ruido e inestabilidad.
Revisión y limpieza de filtros, comprobación del drenaje de condensados y revisión periódica del estado general. Sin acceso, el mantenimiento se complica y el rendimiento cae.
Depende de la altura real disponible y del trazado posible. Si obliga a secciones demasiado pequeñas o retornos pobres, puede generar ruido y reparto irregular. Un estudio previo de diseño te evita una mala decisión.
Muchas veces es reparto/caudal y equilibrio de la red, no potencia. Se corrige con diseño adecuado, regulación y equilibrado de caudales en puesta en marcha.
Con registros discretos pero reales, ubicados donde permitan acceder a filtros, drenaje y componentes. Es la única forma profesional de garantizar servicio sin romper techos.
Verificar drenaje y sifón/bomba, ajustar caudales por estancias, revisar ruidos, configurar control (consignas/horarios) y dejar al usuario instrucciones claras de uso y mantenimiento.
